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En mis propias palabras

Mayo 29, 2014

 

¡Hola!

Gracias por visitar mi página.

Tengo muchos años cantando profesionalmente el género de la Ópera pero además, nunca he dejado de promover la música Mexicana, ésta siempre me acompaña por donde vaya (junto con mi guitarra).

Mi alma se encuentra en una situación privilegiada, ya que escucho música en vivo de todos tipos alrededor del mundo y procuro siempre buscar los artistas más interesantes para mis oídos. En los más de 15 años que tengo cantando profesionalmente, mi carrera me lleva día a día a más de 20 países y he tenido el gran honor de cantar más de 50 papeles en Ópera.

Existe un fenómeno actualmente, no solo en México, sino en todo el mundo:

La música que llega a los oídos de la mayoría de la gente por medios masivos de comunicación, llámese radio, televisión o redes sociales, no tiene el mismo valor nutricional (para nutrir el alma) que tenía la música incluso hace una década. Ahora el contenido lírico expresa los sentimientos más bajos cada día. Como si el ser humano fuera en reversa en su evolución.

Creo que la industria del entretenimiento tomando grandes atajos, decidió promover temas y artistas sin formación artística y en muchos casos sin una brújula moral bien afinada, para controlar el mercado.

¿Qué podemos hacer?

El otro día se me ocurría comentarle a mis amigas y amigos promover la acción de que cuando estén escuchando el radio y programen una canción con contenido perjudicial a los valores de la juventud, que cambiaran de estación para afectar los ratings. Luego me di cuenta que al cambiar de estación, sólo habría más contenido del mismo. Es lo mismo en todos lados.

¿Qué opinan ustedes?

¿Puede volver la buena música, con buenos interpretes y gente que abra la brecha en el sendero moral para la juventud?,

o ¿Son sueños guajiros?

Yo por mi parte, no dejaré de luchar por rescatar esa música. La que me formó y me ayudó a ser quien soy el día de hoy. Música que me inspira todavía a luchar por el amor, por mi país, por respetar a mi familia y a mi gente. Esa es mi promesa.

 

Gracias por leerme,

 

Arturo Chacón